¡De no creer! Donde falleció “Chumilo” atropellado por una moto, hubo accidente al otro día

La trágica muerte de Fabio Neri Orozco Atehortúa, la tarde del lunes festivo, el 5 de julio, sobre la carrera 45, colmó de ira, no solo a los familiares de este reconocido ciudadano, sino de toda la comunidad que ven, desde hace años, como esta importante vía se convirtió en una grave amenaza al momento de atravesarla por la cantidad de motociclistas que transitan por allí, incumpliendo todas las señales de tránsito. Empezando porque por allí las motos no pueden transitar.

El caso de “Chumilo”, como era conocido Fabio Neri, golpeó fuertemente a sus familiares porque era una persona muy sana, a pesar de sus 83 años. Se cuidaba sobremanera del Covid, y, siempre, ponía mucho cuidado al pasar las calles.

Antes del accidente había visitado a una hija, quien tiene un negocio enfrente del sitio de la fatalidad. Él se encontraba paseando un perrito de una nieta. La mascota salió ilesa.

La velocidad en sitio prohibido

Esperamos que estas fuertes imágenes generen conciencia en los imprudentes motorizados de la 45.

De acuerdo con varios testigos, este accidente se presentó porque el motociclista iba a gran velocidad y manipulaba constantemente el manubrio (culebreando). En el momento del accidente, la moto iba detrás de un Metroplús; Fabio Neri, esperó que pasara el bus, para él cruzar la 45, pero no se percató que detrás venía, velozmente, esa moto.

El golpe lo tiro unos quince metros hacia el sur, rápidamente fue auxiliado, pero no había mucho por hacer. El golpe fue impresionante. Más adelante, en todo el cruce de la calle 82, quedó, también, muy malherido, el cuerpo del motociclista. Se comenta que lucha entre la vida y la muerte.

Fabio Neri, durante toda su vida, se desempeñó como conductor de bus y de taxi, oficio que aprendió en Bogotá, siendo muy joven, pero siempre lo ejerció en Medellín.

Nació en el barrio Enciso y murió en Manrique Central, donde dejó muchos amigos, quienes lo recordarán por su lealtad, su capacidad de servir y su buen humor. Sus familiares lo catalogaron como un excelente padre, su responsabilidad en el hogar y un buen vecino. A pesar de su edad leía sin gafas y le ensartaba la aguja a su esposa, cuando ella se lo solicitaba. No tomaba ni fumaba. Gozaba de muy buena salud.

Las autoridades tienen que intervenir

De no creerlo. La tarde del miércoles, 7 de julio, mientras el periodista de EL NORORIENTAL buscaba fuentes de información para hacer este reportaje, fue testigo de otro accidente, en el mismo sector. Esta vez fue una joven mujer, víctima de otro “avispado”, montado en una moto.

“Esto es una cosa de locos”, murmuraba una señora que con desconsuelo veía en el suelo a la mujer atropellada.

Otro ciudadano aprovechó para denunciar otro atropello, ocurrido días antes, esta vez en la calle 80, donde queda la Estación de Manrique. Por el costado oriental fue a cruzar un ciudadano por la cebra, como los buses vienen de Palos verdes, el peatón, por lógica miró hacia esa dirección para asegurar que no viniera un bus o una moto, pero la fatalidad siempre lo acompañó, porque cuando iba cruzando “el demonio” salió desde el norte, es decir, que la moto iba por el carril en contravía y se llevó por delante a este ciudadano, de quien solo se supo que recibió un fuerte golpe y fue trasladado a un centro asistencial.  

Es general el descontento de los habitantes que residen en la zona de influencia de la carrera 45, desde Palos Verdes, hasta el Parque de Aranjuez. Es un azote al que someten los motociclistas a los peatones. Desde que se inauguró, el 22 de diciembre de 2011, esta troncal del Metroplús, 41 personas han perdido la vida, en su mayoría, ocasionadas por las imprudencias de los motociclistas y la velocidad.

Un negociante de la zona manifestó que es tan crítica la situación de movilidad por este sector, que los conductores del Metroplús son amenazados por los motociclistas, porque nos les dan la vía. Dijo, además, que un jueves, viernes y sábado, después de las ocho de la noche, por la Zona Rosa de Manrique, la situación se empeora de una manera inimaginable. Es hora de buscar la solución a los problemas que generan los motociclistas, quienes continúan, de día y de noche, conduciendo como “el alma que lleva el Diablo”.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *